La fuerza de voluntad no existe

 

En psicología se dice que la “fuerza de voluntad” no existe, es un constructo hipotético, es decir, algo que no se puede medir, lo que existe son MOTIVOS para cambiar una conducta.

Todas las personas pasamos por las mismas fases antes de cambiar una conducta, lo definieron muy bien los psicólogos Prochazska y Diclemente. Describieron el “modelo transteórico del cambio” que consta de 6 fases: Precontemplación, contemplación, preparación para la acción, acción, mantenimiento y recaída. Cuando una persona está precontemplativa, ni si quiera se plantea cambiar su conducta; en contemplación empieza a valorar que quizás debería hacer algo; cuando se prepara para la acción surge el plan de acción y ponemos fecha a nuestro cambio hasta que en mantenimiento, como su nombre indica, mantenemos la conducta. La recaída forma parte del proceso ya que a veces, hasta lograr un cambio definitivo, pasamos varias veces por esta rueda del cambio, lo bueno es que nunca volvemos a precontemplación si no a preparación para la acción.Así que pregúntate ¿qué conductas quieres cambiar? ¿en qué fase te encuentras? Lo que te hará pasar de una fase a otra serán los motivos para ello así que ¡a buscarlos!

 Modelo de cambio

¿Acción o Reacción?

¿Actuamos o reaccionamos a los estímulos que nos rodean?

Normalmente reaccionamos lo que nos hace dejar las riendas de nuestra vida sueltas, dejamos que las circunstancias decidan por nosotros y no somos nosotros los que decidimos cómo actuar. Además, en ocasiones surgen imprevistos y es entonces cuando sale nuestro estado de ánimo a relucir: si llevamos un buen día reaccionamos bien, pero, ¿y si llevamos un mal día?

Un buen termómetro de nuestras emociones es la conducción. ¿Cómo has llegado al trabajo? ¿”Corriendo, pitando, no dejando pasar cuando otra persona lo requería, saltándote algún que otro semáforo…Y además ¿te ha costado mucho tiempo aparcar?….O por el contrario, ¿”has salido de casa a tiempo, has puesto la radio, has disfrutado del camino y finalmente has conseguido aparcar”?

Es importante darse cuenta de que desde que suena el despertador, tomamos infinidad de decisiones hasta que nos metemos a la cama así que también podemos decidir cómo actuar ante cada situación o por el contrario reaccionar y saltar como un resorte cuando algo suceda.

Os recomiendo este video en el que el protagonista nos da una lección de humildad y de saber estar.

 

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Exigencias del guion

 

Vivimos en una sociedad muy exigente; “se nos exige” estar a la moda, prestar culto al cuerpo, ser amables y sonrientes, ser los mejores en nuestro trabajo y seguir superándonos cada día. Además a las mujeres, con perdón de los hombres, “se nos exige” ir subidas a unos tacones como mínimo de 5 cm, el rímel puesto y ninguna mancha de papilla en el traje de chaqueta.

Y ¿quién nos lo exige? ¿Quién es esa llamada Sociedad que se cree con derecho a exigirnos algo? En mi opinión, nadie nos exige nada, somos nosotros los jueces más duros de nuestra propia conducta. Eso sí, a veces, o muchas, nuestros propios miedos nos impiden mostrarnos como nos gustaría. Miedo a estar a la altura, miedo a qué pensarán de mí, miedo a ser juzgado…Esta misma mañana me he dado cuenta que yo también soy exigente, en esta ocasión he sido más con los demás que conmigo, aunque por suerte o por que lo he trabajado, esto no suele ser así. Hoy no he permitido que una persona me hablara de una forma poco amigable; quizás estarás pensando que estoy en mi derecho de exigir que me hablen bien pero, ¿y si en vez de cargar la responsabilidad en los otros, hecho poco productivo ya que cada uno puede comportarse como quiera, pongo la RESPONSABILIDAD en mí? Poner la responsabilidad en mí significa que yo tengo la opción de no ofenderme, de ser empática y pensar que algo le habrá pasado a esa persona para no ser amigable conmigo. Quizás te parezca una utopía, algo muy bonito pero poco real… ¿Y si te digo que el mayor beneficiario de seguir esa conducta eres tú? Te reto a que pruebes a funcionar así por la vida, nos ahorraremos muchos disgustos, nos comprenderemos mejor, y si no te funciona, siempre puedes volver a tu conducta anterior. Para poner en práctica esta teoría te prepongo que cada vez que te veas en una situación similar te hagas la siguiente pregunta. ¿A quién hago responsable? ¿A la otra persona o a mí? ¿Qué final quiero escribir para esta situación? Quizás no te lo hayan contado pero puedes escribir el guion de tu vida cada día, ¿Cuál es el tuyo? Vamos, ¡atrévete a escribirlo!

Bienvenido/a al Diván

 

Bienvenido/a  al Diván, un espacio dónde puedes sentarte, tumbarte o simplemente echar un vistazo a lo que te rodea…

Por si no me conoces…soy Adriana Marqueta, y dedico la mayor parte de mi tiempo a lo que me hace feliz, es decir, acompañar y guiar a los demás a dibujar su camino desde la Psicología y el Coaching. Por ello aquí puedes encontrar desde reflexiones personales a nociones para aplicar en tu vida diaria o incluso artículos científicos ya que soy Doctora en Psicología y parte de mi tiempo se basa en la investigación.

Espero que te encuentres a gusto y si no es así, que por unos instantes centres tu atención aquí y que esos problemas que te aturden se diluyan por un rato. Estaré encantada de charlar contigo y ayudarte en lo que me sea posible. Feliz estancia.