El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.

A raíz del accidente que ocupa todas las portadas de los periódicos, todos los telediarios, estoy muy pensativa…Estos acontecimientos terribles me encojen el alma, me ponen triste, y me hacen reflexionar una y otra vez sobre lo efímera que es la vida y sobre cómo en multitud de ocasiones nos agobiamos por “problemas” que pasan a tercer plano cuando algo así sucede. El otro día comentaba que todos sabemos que tenemos fecha de caducidad pero no somos conscientes de ello. De echo, en mi fuero interno, y lo digo muy bajito, creo que mi fecha de caducidad será los 80 años pero …¿y si no es así? No nos lo podemos preguntar porque si no, no viviríamos, no saldríamos a la calle, no nos esforzaríamos cada día en superar nuestros miedos y lograr nuestros objetivos.

Parece que éste mundo está diseñado para buscar la felicidad evitando el dolor y creo que ahí reside la infelicidad. El mundo no es justo, el mundo no es de color de rosa, en el mundo hay momentos buenos y momentos malos, hay gente buena y gente menos buena pero fijarnos en todos esos criterios y clasificar a la gente o las situaciones no nos va a hacer mejor personas ni nos va a traer la “felicidad”. Tenemos la creencia generalizada de que debemos buscar el sentirnos bien porque eso es lo normal y que el dolor es anormal. Sin embargo, si por unos instantes nos ponemos en la piel de los familiares de las víctimas del accidente de avión, todos estamos de acuerdo en que es muy normal el dolor que están sintiendo. ¿No es así? Entonces, ¿Por qué buscamos una vida con ausencia de dolor? ¿No sería mejor aceptar que en la vida hay momentos de sentirnos bien y momentos de sentirnos mal? En vez de luchar contra el dolor, acéptalo y así le harás frente.  Si te resistes a que venga, vendrá con más fuerza. No puedes elegir sentir dolor pero el sufrimiento es opcional.

La vida, para mí, es como el mar: cuando esté en calma, disfruta de ello, y cuando el mar esté revuelto, prepárate, espera la ola y en vez de nadar contra corriente o resistirte a que venga,  surféala, y estate atento para darte cuenta de cómo lo haces y así aprender para la próxima ola, pero nunca nades contracorriente porque te agotarás y te ahogarás, no por tener mala mar, si no por no haber sabido gestionar tus recursos.

A partir de aquí, te propongo dos lemas: “Tienes que sentirte bien para poder vivir” o ” Vive y te sentirás bien aunque a veces te sientas mal”. ¿Cuál eliges?

 

 

¿Qué es Gestalt?

Formación en Psicología Holística

La Terapia Gestalt, como su nombre indica, es una terapia pero eso no significa que tengamos que estar mal para formarnos en ello, si no simplemente, tener la necesidad de conocernos a nosotros mismos y mejorar. Hay muchas terapias o herramientas, la Psicología, el Coaching, la Pnl, que se basan en ayudar a los demás a conseguir sus objetivos. Entonces, ¿Cómo lo hace la Gestalt? La Gestalt se centra en la necesidad de la persona de darse cuenta de sus formas de abordar las situaciones vitales, vividas como conflictivas. El conflicto, la neurosis es la forma automática, repetitiva y limitante de abordar situaciones. A través de la Terapia Gestalt podemos reconocer nuestras limitaciones, explorar nuevas formas de interacción con nosotros mismos y con el entorno e ir integrándolas en nuestro bagaje personal.

Es una terapia práctica que trabaja en el aquí y ahora, en el presente, considerando a la persona como un todo inmersa en una realidad con la que interactúa; la persona es una unidad en relación con su entorno, estando constituida por diferentes dimensiones: mental, corporal, emocional, social, y espiritual. Y a pesar de ser una terapia, está orientado a cualquier persona interesada en profundizar en el tema, no exclusivamente a profesionales de la salud.

Si estáis interesados en obtener mayor información, pinchad en el  link: http://www.apsicologiaholistica.com/terapia_gestalt_zgz.pdf

¡Un saludo!

 

¿Te quejas o te ríes?

No podemos elegir los actos que nos suceden pero sí cómo ACTUAR. Tú, ¿eres de los que se quejan de todo lo que les pasa durante el día? “Hace un mal día, siempre me pasa a mí, que mala suerte tengo, es que esto es tan difícil…” Nadie dijo que fuera fácil, ahora bien, lo que tienes que tener claro es que ese esfuerzo, a la primera persona que va a beneficiar es a ti mismo así que ¡HÁZLO POR TÍ, SÓLO POR TÍ! El beneficio que vas a generar en los demás es ya un efecto secundario que también tiene sus ventajas: la gente querrá estar al lado tuyo, el buen humor será recíproco, quizás sientas que “el universo confabula a tu favor”, y todo fluirá, que finalmente, en mi visión particular, es de lo que se trata.

Te aconsejo que para ello, pongas HUMOR en tu vida y una mirada de niño, inocente, divertida, una mirada que se centra en lo que está viendo y no en todo lo que va a conllevar cada paso que damos, ¡eso es agotador! y no es una mirada, es elucubración mental.

Te dejo un video de 30 segundos divertido y del que podemos aprender. Espero que te guste.

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“No existe el mal tiempo sino la ropa inadecuada”

Una persona de mi familia me dijo una vez esta frase: “no existe el mal tiempo sino la ropa inadecuada” y hace unos días lo extrapolé a los estados emocionales. Cuando llueve, si vamos bien preparados, con botas de agua, que ahora se han puesto tanto de moda, o con un buen paraguas que resista el cierzo de Zaragoza, nos importa menos el tiempo que hace. Sin embargo, si nos pilla por sorpresa, es más fácil que nos desagrade. Con los estados de ánimo pasa lo mismo; no depende de cómo te levantes por la mañana, si con el pie derecho o con el izquierdo, ni de cómo hayas dormido, ni de todos los objetivos que tienes que ir cubriendo durante el día o los obstáculos por solventar. Nos gusta creer que son esas pequeñas cosas las que van influyendo en nuestro transcurso del día pero en realidad somos nosotros quien les damos potestad para influirnos, cuando en realidad no la tienen, simplemente son hechos puntuales. El “tiempo” es bueno o malo en función  de qué “ropa” elijas ponerte. Prepárate bien y si intuyes que va a “llover”, saca tus mejores herramientas para hacerle frente, yo aquí te doy tres:

1. Después de varios post sabes que el tiempo es una clave fundamental y por tanto, hacer las cosas con tiempo suficiente contribuirá a despejar nubes.

2. Si notas un nerviosismo interior, poner la atención en la respiración hará que los pensamientos, por unos segundos, se disipen. No modifiques tu respiración, únicamente date cuenta de cómo está: agitada, tranquila, es corta, o por el contrario es profunda… Si sabes como hacerlo, toma tres respiraciones profundas poniendo la intención en deshacerte en cada respiración de lo que no contribuye a tu bienestar.

3. Si conforme vas leyendo esto el día se va complicando, ACEPTA que hoy te encuentras diferente, no cómo tú quieres estar, pero aún así eres capaz de hacer todo lo que tienes previsto. Así que así también está bien.

El ser humano tiene el instinto de supervivencia muy desarrollado así que céntrate en tus objetivos y cómo quieres vivirlos ya que la lluvia…¡Sólo moja!